ENMOLADAS

Despensa Mexicana es una tienda on line que se dedica a la comercialización de productos de esta tierra, en ella podréis encontrar una amplia gama de alimentos para la elaboración de vuestras recetas Mexicanas.

La gastronomía de México se caracteriza por su gran variedad de platillos y recetas, así como por la complejidad de su elaboración. Es reconocida por sus sabores distintivos y sofisticados con gran condimentación. Reúne tradiciones gastronómicas tanto mesoamericanas como europeas, entre otras.

La cocina mexicana ha influenciado a diversas cocinas del mundo y también ha sido influenciada de cocinas como: la española, cubana, africana, del Oriente Medio, asiática, etc. En noviembre de 2010 la gastronomía mexicana fue reconocida, junto con la cocina francesa, como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.

Hoy os presento un plato sencillo de elaborar, una receta exquisita y que en pocos minutos tendremos lista para servir en nuestra mesa.

INGREDIENTES:

Un bote de Mole Poblano Rogelio Bueno de Despensa Mexicana.

Tortillas de maíz de Despensa Mexicana.

Cebolla cruda.

Ajonjolí.

100 g de arroz hervido.

100 g de carne picada de pollo.

Aceite de oliva virgen extra, perejil picado, ajo prensado y sal.

ELABORACIÓN:

Preparar una sartén con un poco de aceite de oliva a fuego suave, echar el pollo con el perejil, el ajo y un pellizco de sal, saltear ligeramente, añadir el arroz, dar unas vueltas y reservar.

Calentar el mole en un recipiente, reservar.

Freír un poco las tortillas de maíz en una sartén antihadherente.

Disponer en un plato una tortilla, rellenar con el arroz y el pollo, doblar la tortilla a la mitad y regar con una cantidad generosa de mole, disponer encima la cebolla partida y espolvorear con ajonjolí.

Listas para tomar.

ARANCINI

Whole kitchen en su Propuesta Salada para el mes de abril nos invita a preparar un plato clásico de la cocina siciliana: Arancini

En su masa, se usa el azafrán, esto le da un color anaranjado a la preparación, este color naranja (arancia en italiano) es el origen del nombre de este delicioso aperitivo.

Los arancini se pueden encontrar de muchos rellenos: carne, guisantes, mozzarella, pistachos, champiñones, berenjenas… Es un plato típico casero que es emblema de la cocina siciliana.

INGREDIENTES:

350 g de arroz bomba.

1 litro de caldo de pollo.

Unas hebras de azafrán.

Media cebolla partida en trozo pequeños.

50 g de mantequilla.

3 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra.

50 ml de vino blanco.

75 g de queso parmesano rallado.

sal.

1 yema de huevo.

100 g de jamón serrano picado.

100 g mozzarella.

Pan rallado, harina y un huevo batido, para rebozar.

Aceite para freír.

ELABORACIÓN:

Calentar el caldo de pollo, reservar.

Prepara el risoto, Poner en una cacerola el aceite y rehogar la cebolla a fuego suave, cuando esté transparente añadir el vino blanco y dejar evaporar el alcohol, echar el arroz y las hebras de azafrán y rehogar ligeramente, en este punto añadir la mitad del caldo, remover continuamente hasta que se vaya consumiendo el líquido, ir agregando poco a poco y no parar de mover, una vez terminado el caldo echar el queso parmesano y la mantequilla y dar unas vueltas, debe quedar una consistencia melosa, rectificar el punto de sal y añadir la yema batida, mezclar y dejar reposar.

Formar bolas con el arroz del tamaño de una mandarina, en el centro colocar un poco de jamón y un trozo de mozarella, cerrar la bola, pasar por harina, sacudir el exceso, por huevo y finalmente rebozar con el pan rallado. Freír en abundante aceite caliente.

Servir caliente o templado.

Listo para tomar.

ARROZ CON LECHE Y HELADO DE AVELLANA PIAMONTESA

El Piamonte es una región noroccidental de Italia cuya capital es  Turín. El nombre de Piamonte procede del latín, significa a los pies de las montañas y es que esta bella extensión esta rodeada por sus tres lados por los Alpes Occidentales.

Los mejores vinos del noroeste de Italia se elaboran en el Piamonte.

La avellana es un ingrediente muy utilizado entre los pasteleros turineses para elaborar tanto helados y turrones como para hacer su famosa gianduja que es un bombón de chocolate que contiene un alto porcentaje de este fruto.

INGREDIENTES:

Helado de avellana piamontesa de AcaramHelados.

200 g de arroz redondo.

Un litro de leche entera.

125 g de azúcar.

50 g de mantequilla.

Unas ramas de canela.

Cáscara de un limón.

Canela en polvo.

ELABORACIÓN:

En una cacerola echar el arroz y cubrir con agua, cocer a fuego moderado hasta que no quede nada de agua, poner el arroz en un colador y lavar con agua fría, escurrir.

En otro recipiente poner el arroz, la mitad de la leche, la canela en rama y la cáscara de limón, mantener a fuego lento hasta que comienza a hervir, sin parar de remover, cuando vaya menguando la leche, ir añadiendo el resto poco a poco, una vez que el arroz esté cocido retirar la canela y la cáscara y  agregar el azúcar y la mantequilla, continuar moviendo unos minutos, debe quedar cremoso pero no muy espeso porque el arroz continuará absorviendo líquido de manera que cuando se enfríe tendrá la consistencia deseada.

En una copa poner una capa de arroz con leche, espolvorear ligeramente con canela en polvo, disponer encima helado de avellana piamontesa de Acaramhelados y nuevamente arroz con leche.

Listo para disfrutar.

“EL VELL SARRIÁ” Y DOS PREMIOS.

Este fin de semana no tenía ganas de cocinar, después de una semana bastante “movidita” decidí que lo que menos me apetecía era meterme en la cocina, fui a la despensa y allí encontré un arroz prácticamente preparado que me había enviado El Vell Sarriá.

El restaurante El Vell Sarrià se encuentra en una vieja casa del antiguo pueblo de Sarrià, construída en 1745, con una espléndida y tranquila terraza sobre la plaza de la Villa, ahora peatonal. Es sólo uno de los detalles que debe destacarse de un establecimiento agradable. El resto de atractivos proviene de los fogones de la casa. El arroz es el plato estrella. A la marinera, Mar y Montaña, De montaña con ceps, Con bacalao y verduritas…

Cualquier receta de arroz es recomendable.

El resto de la carta contiene platos típicos indispensables en un restaurante rústico y acogedor como El Vell Sarrià. No faltan los embutidos ni las ensaladas como entrantes, las suculentas carnes, como el lechón al horno, la butifarra con seques o el roast-beef. Entre los pescados, diversos bacalaos (con samfaina, gratinado al aroma de “ceps” o a la plancha con escalivada y seques), merluza, dorada. Los borrachos son excelentes, igual que la repostería y los sorbetes con crema catalana.

Lo mejor de todo, si no os pilla cerca, El Vell Sarriá envasa cualquiera de sus arroces y los envía a nuestras casas y con el mismo sabor que tendría si lo tomáramos en el restaurante. Sólo tienes que abrir un par de botes y echarlos en recipiente, dejar cocer, añadir agua y poner el arroz, después de unos 30 minutos, directo a la mesa.

También quiero agradecer en esta entrada los dos premios que me ha concedido Bárbara desde su blog Comer De Todo, os lo dije en una ocasión pero lo vuelvo a repetir porque cada día me doy más cuenta de los maravillosa que es Bárbara, entrañable, amable y cordial siempre tiene buenas palabras para animarnos cada día a seguir preparando platos, gracias amiga.

Y el segundo premio:

PAELLA DE VERDURAS

Whole kitchen en su Propuesta Salada para el mes de julio nos invita a preparar un clásico de la cocina española, la Paella.

Origen:

La paella surge en las zonas rurales de Valencia, entre los siglos XV y XVI, por la necesidad de campesinos y pastores de una comida fácil de transportar, ya que era la comida de la tarde, además era cocinada con los ingredientes que tuvieran a mano como los caracoles o  simplemente, con ingredientes que tuvieran.

Así, en su origen, los ingredientes de la paella eran las aves, el conejo de campo, las verduras frescas al alcance, arroz, azafrán y aceite de oliva, que se mezclaban con el agua y se cocinaban a fuego lento, con un fuego efectuado con leñas de rama de naranjo, las cuales le otorgaban un sabor y un aroma característicos.

No existen documentos históricos que señalen exactamente el origen de la paella marinera, pero sí que es la alternativa costera a la paella campesina, hecha a base de sepia, calamares, cigalas, langosta, almeja, o cloxina (variación mediterránea del mejillón, pero más pequeña, fina y sabrosa). Y nada de paellas mixtas. La paella mixta es un invento posterior que ha logrado imponerse en casi todas las mesas.

Aunque estas paellas místicas parten de la pura ilógica ¿Qué iba a hacer un campesino del interior con una langosta en la mano o un pescador con un  conejo bien limpio y bien dispuesto para cocinar?. Cuando lo que se necesitaba era una comida nutritiva que pudiera transportarse a lomos de un animal de carga.

INGREDIENTES:

350 g de arroz de grano redondo.

Un pimiento rojo.

Un pimiento verde.

100 g de judías verdes.

150 g de guisantes. Yo los utilizo congelados.

Una zanahoria.

Un calabacín.

Un tomate grande.

Una cebolla pequeña.

Dos dientes de ajo.

Una cucharadita de pimentón dulce.

150 g de mejillones sin concha.

150 g de gamba pelada.

150 g de anillas de calamar.

 Un litro de fumet de pescado. Ver receta AQUI.

50 ml de aceite de oliva virgen.

Unas hebras de azafrán.

sal.

ELABORACIÓN:
Lavar los mejillones, las gambas y los calamares, cortar estos últimos en trozos pequeños.

Preparar las verduras, lavar bien, pelar  y cortar en trozos pequeños, rallar el tomate, machacar los ajos con un pellizco de sal, descongelar los guisantes.

Poner el aceite en una paella a fuego medio y rehogar la cebolla hasta que esté transparente, añadir el tomate, dar unas vueltas y poner el resto de las verduras, saltear durante 10 minutos.

Echar el pimentón, mezclar bien con las verduras y añadir las gambas los mejillones y los calamares, rehogar 5 minutos.

Agregar el arroz y mantener en el fuego otros 5 minutos sin dejar de mover.

En el mortero con los ajos machacados echar el azafrán y diluir con un poco de agua, incorporar al preparado anterior.

En este punto echar el caldo caliente, rectificar de sal si fuese necesario y cocer durante 20 minutos o hasta que el arroz esté en su punto.

Dejar reposar 5 minutos antes de servir.

Lista para comer.